ENTREVISTA CON FLAVIO MENDOZA, PRESIDENTE 2000-2001 DE QUORUM, CONSEJO DE DISEÑADORES DE MEXICO, A.C.
Por Laura C. Gómez

Dados a colaborar en la radiografía actual de las asociaciones de diseño en México, nos dirigimos a Quórum, Consejo de Diseñadores de México, A.C., como referente obligado dentro del panorama casi monócromo que presenta este ámbito. Flavio Mendoza es socio director del despacho ReDiseño y presidente de Quórum durante el periodo 2000 - 2001.
Esta organizacion fue fundada en 1985 por un grupo de profesionales que convergieron en su interés por dignificar la profesión del diseño.


LG: ¿Cómo surge Quórum? Háblanos un poco de los antecedentes del Consejo.

FM: Quórum es fundado por Alfonso Capetillo en 1985, con un grupo de amigos diseñadores. Dejando a un lado las cuestiones de competencia, buscaban como fin común fundar una asociación que intercambiara puntos de vista, objetivos que los ayudaran a tener un poco más de respeto hacia el gremio. De entonces al dia de hoy han habido diferentes objetivos; el de mi periodo es profesionalizar el diseño, llevarlo a un nivel de respetabilidad como el resto de las profesiones, trátese de médicos, abogados, etc.

Quórum nace con 7 u 8 socios y a raiz de esto el crecimiento se va dando con un proceso de selección que tenía que ver con la presentacion de un portafolio, un curriculum de la empresa y eso te iba permitiendo pertenecer o no al grupo. Durante mucho tiempo fue un grupo cerrado que crecía no con una política establecida y se dieron críticas de exclusividad hacia la asociación: ¿yo no puedo pertenecer a Quórum? Si a esto me dedico...

Pero siempre se intentó mantener un nivel tal que lograras como asociado lo que hoy tenemos: hacer de un nombre el equivalente de respetabilidad, seriedad, formalidad, etc.

De 1985 para acá obviamente la responsabilidad de la presidencia ha recaido en cada uno de los socios. Con ReDiseño se termina la línea de los socios fundadores. Al que llega le corresponde asumir la responsabilidad del periodo siguiente y hacer la siguiente generación de despachos/diseñadores que son miembros Quórum.

Esto sería para el periodo 2001-2004... ¡Eso espero!

Cada presidencia ha sido diferente, los objetivos han cambiado, sin separarte del principal que es la creación de lo que tú firmaste como código de ética.
Pero han cambiado, lo que nos ha hecho variar en el número de miembros de 5 a 8, 16, etc. Hace 4 años éramos 82 miembros Quórum, se dió una apertura total. Desafortunadamente Quórum es una asociacion no lucrativa y quienes estamos en esto dedicamos tiempo adicional a nuestra labor de todos los dias. Es muy difícil, ya que tienes 80 socios que te piden, te exigen que te dan o que te generan cierta inercia.

Tuvimos un breve momento de crisis y de autoanálisis y dijimos: “Vamos a regresar a nuestros orígenes”. También hubo un poquito de deserción. Yo tomo la presidencia en el 2000 con 28 socios. Esos son los socios activos al dia de hoy.

LG: Desde la presidencia, qué acciones se han realizado?

FM: Quórum funciona a través de comités: académico, nuevos negocios, nuevos socios, encuestas y salarios, premio Quórum, por ejemplo.

Cada uno de los socios escoge cómo colaborar. Si yo lo viví durante tanto tiempo, yo exigí que esa fuera básicamente la forma de operar. Con gusto me he dado cuenta que el trabajo intercomités, con todos los medios de comunicación que tenemos ahora, es prácticamente autónomo: ellos se reúnen, ellos proponen planes de trabajo, actividades, las reportan a la coordinación y se me informa a mí. Tenemos una junta bimestral donde revisamos los planes y lo que ha estado sucediendo.

Esa ha sido la manera en que hemos logrado la colaboración de los miembros. Es tremendamente difícil porque no hemos aterrizado con fuerza o con energía, de todos los proyectos que tenemos, ninguno más que el Premio Quórum. Ese es el comité más activo, el comité que prácticamente trabaja todo el año. Hay un comité dedicado a nuestra página web, a crear un portal de la asociación; como en su momento creamos un portal a través de un CD, de un documento interactivo.

La colaboración es esa. Es muy difícil, porque tú perteneces a la asociación por deseo, por motivación propia. Sin embargo firmaste un código de ética, en el cual supuestamente tienes que seguir esos lineamientos; pero siempre hay nuevos problemas para que la gente pueda mantener constantemente un nivel de actividad que te permita decir Quórum está vivo y pateando todos los dias, las 24 horas de todo el año. Esto no es cierto. Tenemos también nuestras cargas de trabajo de cada uno de los despachos a los cuales pertenecemos.

ReDiseño pertenece a Quórum desde hace 11-12 años. Y ahora que nos toca la presidencia es dificilísimo. Desafortunadamente en este país todavía no se fomenta el seguimiento al diseño, el apoyo a diseñadores.

No te hablo de patrocinos, sino de la gente que lo estudia, que lo vive, que lo trabaja. Y hablando con el peso que puede darte una asociación, no es fácil. De manera que cualquier esfuerzo que se haga, es importante. Lo que hemos tratado de hacer es sumar intenciones, objetivos, etc.Y ver qué se logra.


LG: ¿Cómo se acerca un profesional a Quórum?

FM: Realmente no somos muy públicos. No hemos sido públicos a gran nivel porque no tenemos la infraestructura necesaria para corresponder a esa gran necesidad. Nuestra intención es que, no más allá de este año, nuestra participación a nivel público masivo sea a través del internet y sea por medio de nuestro portal. Porque de ninguna otra manera lo podemos hacer.
No contamos con la infraestructrura para hacerlo personalmente.

Ahora: ¿cuándo oyes hablar de Quórum? Precisamente cuando oyes hablar del Premio, cuando empiezas a ver la Convocatoria en Lumen o en las Universidades, o cuando te llega por correo directo o e-mail. Es el único momento en que somos públicos. Aún no hemos encontrado la mecánica; la tuvimos a través de eventos que generábamos nosotros antes de que saliera nuestro competidor y amigo Rafael Pérez Iragorri con el evento de conferencias.

Quórum tiene esa finalidad. Se trajeron a conferencistas internacionales. Te hace ser público, te hace seguir fomentando tus objetivos: la difusión del diseño, tanto mexicano como internacional. Esos eran los momentos en que nos volvíamos públicos.

Ahora estamos en un momento de reestructruración otra vez para saber si nuestra presencia va a ser muchisimo más dinámica. Debido también a los medios, esperamos ser muchísimo más agresivos para el próximo premio. Nos van a ver en todos lados.


LG: Si acudo al premio y posteriormente deseo obtener más información sobre un diseñador o despacho seleccionado ¿es posible dirigirse a uds.?

FM: Hay diferentes herramientas. Una: que te dirijas directamente con nosotros. Mucha gente ha hablado para consultarnos. Pretendemos y damos la mayor información posible de lo que nos conviene dentro del medio. Sí se logra la referencia, se analiza y se dirige. Si se trata de realizar un empaque, te mandamos -por decirlo así- con los tres despachos de Quórum que hacen empaque.

Quórum no es una direccional para clientes. Nosotros no generamos negocios, sí generamos contactos de ese tipo.

Cuando tú tienes el folleto de ganadores del premio cada año y quieres hablar con el que diseñó cierta pieza de joyería o el catálogo x, se puede hacer ese contacto. Ha sido muy raro, incluso con las propias publicaciones de Quórum, que tengamos una retroalimentación. Porque entre nosotros inclusive, no se te olvide que somos competidores. Eso es muy importante, eso es algo que a Quórum lo ha marcado siempre. Sí tenemos un fin común, sí tenemos una preocupación por lo que es el diseño en México, cómo se ve, cómo se aprecia, cómo se valora. Pero después de todo somos competidores.

Entonces, las mismas piezas que hemos hecho a nivel grupal y que han tenido la intención que tú como cliente, puedas elegir, no se han promovido porque finalmente estás dando información de tus competidores. Ese es el error número uno que ha tenido nuestra pieza promocional. Porque tratamos que fuera una herramienta de venta y de otra parte, por lo que tratamos de hacer a nivel profesional: que el cliente escoja no por precio. La decisión del cliente no tiene que estar dominada por el precio. Vamos a competir por calidad.

Hubo momentos en que, sin plantearlo con bases legales ni mucho menos, en Quórum teníamos la intención de decir: oye, nosotros vamos a tener nuestra lista de proyectos. Y ya sea que contrates al A, B o C de cualquiera de los despachos, el proyecto vale lo mismo. Porque asumiríamos que todos tenemos la misma calidad para hacerlo. Que la decisión del cliente no fuera en función del precio, sino de la calidad.

LG: Esto crearía mucha polémica,¿no crees?

FM: Es demasiado polémico. Finalmente –volviendo al punto principal- somos competidores. Amigos y competidores que tenemos la idea de hacer algo por el diseño. Por ejemplo, si Quórum fuera como el Centro Promotor de diseño, donde se pueden subcontratar servicios, si fuera un ente como tal, en ese momento se perdería la competencia. ¿Por qué? Porque finalmente, uno tiene que terminar cuidando a su cliente, el prestigio, etc.

No hay demasiada apertura en el medio; esto también ha trabado mucho de los esfuerzos que ha habido de promoción, de difusión, etc. La gente finalmetne terminamos pensando: ¿Por qué voy a trabajar por Quórum, para Quórum? Quizás si yo trabajo por y para Quórum, en algún momento puedo tener el sentimiento de que me estén “quitando la chamba” o me la pudieran quitar, después de tantos años que me ha costado mantenerme.

LG: ¿Esa postura limitaría la participación de la gente en Quórum? Reducir la participación al vincularse menos y “arriesgar” menos en consecuencia...

FM: Fíjate que ha funcionado al revés. Cuando hace algunos años se abrieron las puertas y llegamos a ser 80, la vinculación era al revés. Nosotros buscábamos inclusive atraer a la gente a Quórum, atraer a los despachos establecidos o a diseñadores independientes para que se sintieran miembros de esta parte formal, seria; no hablo de que seamos excelentes ni únicos, de ninguna manera, pero sí se considera que [los miembros Quórum] somos formales, que hay ciertos antecedentes tanto de calidad, servicio, etc. Atraerlos para elevar incluso el nivel de ingresos de cada uno. Cuando nosotros hablábamos en pláticas informales, veíamos la disparidad de precios entre unos y otros.

Luego empieza a funcionar al revés: como Quórum no se mueve, no es muy estable, tiene un nivel demasiado prepotente ... al parecer, nos ven muy “grandotes”. Pero el año pasado, al terminar el premio, la gente se acercaba a felicitarnos y comentaba que era el mejor de todos los años. Es una de las satisfacciones más grandes. Es trabajo en equipo.

La gente piensa que Quórum somos 150 gentes, tenemos un megaedificio, trabajamos 3 turnos seguidos, etc. Y no. Realmente el esfuerzo es muy difícil, cuesta mucho trabajo; somos –por decir- 25 y a lo mejor de entre estos ¡trabajamos activamente 10! Esa es la realidad.

Entonces se vuelve aspiracional, tanto en un sentido positivo como negativo. Hay gentes que fueron socios Quórum y nunca ganaron un premio. Salen de Quórum y ganan un premio. Son los paradigmas que vas creando. La gente dice: yo no entro al premio Quórum porque se reparten el premio entre ellos...

LG: Sí, esa es un poco la percepción que se tiene desde fuera...

FM: El año pasado, cuando Daniel Castelao –quien era el presidente del comité- da la bienvenida al premio, empieza haciendo un resumen de lo que ha sido la participación en años anteriores... y 60% fue de participación externa y 40% de miembros Quórum. Esto nos dió mucho gusto. Esto se ha ido cambiando. Y dentro de ese cambio ha venido ganando más gente de fuera que del mismo Quórum. Porque lo que hemos tratado de hacer es romper con la idea de que el jurado somos nada más miembros Quórum.

LG: ¿Crees que llegaría el punto en que miembros de Quórum decidieran no participar?

FM: Creo que sí. Pero tengo que decirte que esa es nuestra única forma de autofinanciamiento: es una obligación como miembro del Consejo, participar. Se trata de una obligación moral.

LG: Yo creo que este detalle nadie lo sabe.

FM: El premio Quórum es la fuente n° 1 de financiamiento de Quórum como asociación. Ese es el punto fundamental: crear un evento que sea autofinanciable y que genere cierta utilidad de la que pueda mantenerse la asociación, independientemente de las cuotas que paga cada asociado. Sí tenemos tanto la necesidad, como la obligación y el deseo de que participen los socios, porque de ahí vivimos.

LG: En este tiempo que llevas tú en la presidencia ¿Qué acciones se han tomado para llegar a la profesionalización del diseño que mencionabas inicialmente?

FM: Creo que en México somos muy paternalistas para hacer todo. Yo estoy sorprendido de ver que, cuando tú perteneces a un partido o a una asociación, piensas que la asociación te va a dar todo digerido o resuelto. Cuando yo asumí la responsabilidad de la presidencia, dije: Sí, la tomo, pero en base a trabajo. La profesionalización la estamos logrando a través del trabajo de todos. Y de la participación de todos.

Ya no hay socios que estén inactivos, todos están haciendo algo. Hay socios con licencia pero tienen circunstancias especiales, porque están viviendo en el extranjero. Tenemos una “representación” a través de un socio que vive en Los Angeles.

Hemos crecido muy poco, pero te puedo decir que lo que se ha hecho en 2000-2001 es concretar. Hubieron varias cosas en el aire durante mucho tiempo; terminamos un documento para difusión, se retomó la imagen del premio y se está trabajando en la edición número 12. Y la idea es terminar este año con el portal establecido, con cierta mecánica de funcionamiento también ya autofinanciable.

LG: ¿Qué contenidos piensan ofrecer en este portal?

FM: Primero, es la autopromoción de la asociación como oportunidad de dar a conocerla frente a la gente que no la conozca, con el deseo también de fomentar la inscripción de nuevos socios. Otra es la parte promocional de cada una de las firmas; estará abierto a que puedas hacer un link directo a la página de la firma, si es que ya la tiene, o a un pequeño portafolio de la empresa que ya está establecido. Segundo, ofrecer un directorio de servicios, proveedores y empresas que están relacionadas con nuestra actividad.

Nuestra idea es que fuera algo muchísimo más dinámico. Tenemos relación con ICOGRADA, con AGI... prácticamente quisiéramos tener un webmaster sentado en la máquina para que estuviera coordinando la actualización de la página. Pero eso es un proyecto a largo plazo. No se ha logrado la mecánica, tendría Quórum que sufrir una transformación para ser 100% activo. En otras palabras, que te contrataran, que tuvieras una remuneración no nada más moral sino económica. Sin embargo, lo hacemos por amor ¡Y creo que lo vamos a seguir haciendo mucho tiempo por amor!

LG: Si yo me quiero acercar a uds., ¿Cuál es el procedimiento?

FM: Lo que también hicimos en este periodo fue regular ese aspecto, para que las actividades que tenemos no se nos traslapen. Se reciben las solicitudes [de los candidatos], se hace la evaluación y se desearía que los nuevos socios arrancaran a principios de año, con periodos completos, habiendo ya un presidente y una mesa directiva.

El próximo periodo de inscripciones estará abierto a partir de septiembre u octubre, para que antes de que termine el año sepamos si se tienen o no nuevos socios. Sólo tienen que dirigirse a Quórum por medio de e-mail o a través de nuestros teléfonos, hacer la solicitud, se da una primera cita y en un determinado momento hay una primera entrevista que obviamente puede ser conmigo o con cualquiera de los socios, y se somete a evaluación. En una junta general se decide si efectivamente eres o no aceptado como socio.

LG: De ser un nuevo socio, me pregunto: ¿En qué me beneficia a mí ser miembro Quórum?

FM: Este es el problema más grande que tenemos: después de la idea de paternalismo que te mencionaba, la primera pregunta es la que tú acabas de hacer.

Pertenecer a Quórum lo único que te va a dar es un prestigio que han logrado x número de profesionales del diseño a lo largo de casi 17 años. Y lo que Quórum te va a pedir es mucho trabajo y una cuota para que participes. Y te va a pedir que colabores.

El beneficio sí tiene que ver en estos momentos muchísimo más con el nombre. El beneficio Quórum fue contar con ciertos servicios, descuentos de patrocinadores o empresas que han tenido nexos con la asociación durante mucho tiempo. Sin embargo, aquí lo que nosotros veíamos es la actitud de: a mí de qué me sirve tener un descuento con tal fotógrafo, buró de preprensa o tienda, cuando lo que me ha funcionado toda la vida es trabajar con fulano, sutano o x compañía.

Como tal vimos que el beneficio se perdía, se pulverizó y ya no se vió como un beneficio específico.

¿En qué te beneficia ser miembro Quórum? Cuando hay circunstancias especiales, como los eventos que organizamos, tienes un descuento.

Cuando se menciona a Quórum, se mencionan a todos los socios que están activos en ese momento. Esto inmediatamente te reconoce y te da esa participación en el medio. Fuera de eso, pertenecer a Quórum te da: nombre, te reconoce cierto prestigio en el medio, te pide mucho trabajo y te pide una cuota. No hay una carpeta de beneficios que se te entreguen.

Y es increible, es verdaderamente el problema número 1 que tenemos: ¿Qué me da ser Quórum?

La respuesta es: Lo que tú quieras hacer por Quórum para que sea.
Quieres que sea la mejor asociación de diseño? Perfecto. Dime cuál es tu plan de trabajo, cómo vamos a trabajar, qué propones, etc. Tiene que ser muy interactivo.

LG: Este periodo, en lo que llevas tú en presidencia la labor ha sido –y que es una tarea no tan sencilla como pudiera parecer- lograr que todo el mundo se ponga a trabajar. Porque si ese es el objetivo, supongo que primero tienes que consolidar al interior para después de cara al exterior tener mayor impacto.

FM: Ese fue el objetivo primordial. De hecho sí perdimos socios al empezar mi periodo. No porque entrara yo, sino por circunstancias que venían del año anterior. Entonces fue consolidar, organizar y estandarizar. Ahora ya tenemos una sede por lo menos fija, antes andábamos como gitanos errantes. Con cada presidencia se cambiaba el lugar de trabajo de la coordinación. Ahora fue circunstancial que ReDiseño toma la presidencia y la sede de Quórum está aquí al lado. Es muy probable que Quórum quede en esta dirección permanentemente.

La labor ha sido concretar, formalizar y aterrizar un poquito lo que estaba en el aire, porque mi preocupación más grande es prometer y tratar de especular con los beneficios y las situaciones que te puedes poner a ofrecer, y luego quedar mal.

Hasta el momento, todos los miembros están activos, saben cuál es la situación, están satisfechos de la labor del año pasado y están tratando de hacer sus esfuerzos individuales como comités para lograr cosas independientes.

Vamos -por ejemplo- a recuperar el contacto con universidades, a recuperar el tour de conferencistas tanto como un servicio de Quórum hacia la comunidad como un servicio de autopromoción. Y ligaremos ahora en el siguiente semestre, de las conferencias que vayamos a dar cualquiera de nosotros, a algo promocional y educativo. En el sentido de que viene Quorum a dar una plática de diseño editorial y vienen dos de los despachos representativos. Y cerraremos esa plática con la promoción del premio: entregar carteles, invitaciones, hacer un poquito más cercano el contacto que tenemos ahora con universidades, que ese es otro de los grandes objetivos que no había mencionado.

LG: ¿Y cuándo se quedó esto un poco del lado?


FM: Mira, tenemos prácticamente un año sin que haya ese vínculo. Estamos muchísimo más cercanos a universidades que han tenido siempre el contacto con nosotros. Pero se perdió ese vínculo porque exige una responsabilidad: hay que preparar un material, hay que preparar una conferencia digna.

LG: ¿Cómo se da la incorporación del diseño industrial al Premio Quórum?

FM: Se da raíz de una insistencia del medio de diseñadores industriales. Creemos que ha habido un boom en los últimos años, llámese mobiliario, joyería, diseño artesanal, artículos de consumo, etc. Vimos esa necesidad, nos la exigieron, y con mucho gusto la abrimos.

Ha sido un poco difícil porque contamos con menos gentes capacitadas para evaluar, no hemos querido repetir que sea el mismo juez, por ejemplo. Estamos contentos de que ha habido una respuesta favorable, claro, no compable aún al número de entradas que tenemos en diseño gráfico, pero sí ha aumentado considerablemente.

No solamente pequeños empresarios del diseño sino también empresas importantes metieron sus proyectos a concursar. Eso nos dió mucho gusto, porque también ya se está posicionando que el premio al diseño industrial Quórum podrá tener en su momento la misma formalidad, seriedad y prestigio que tiene el premio al diseño gráfico o la ilustración.

Ha sido satisfactorio y es una responsabilidad más porque te obliga a pensar en nuevas formas dentro del mismo comité, para poder recibir este tipo de trabajos.

LG: ¿Y la selección de jueces cómo ocurre?

FM: Depende de quiénes estamos recibiendo trabajos. Por ejemplo, consideramos un pilar dentro de Quórum a Manuel Alvarez. Tú hablas de diseño industrial en México y Manuel Alvarez es sinónimo. Tenemos también muy buenos amigos en la UNAM, tenemos excompañeros y amigos en la Ibero, en la UAM. Entre ellos se hace un pull, se reciben nombres y dependiendo de su grado de capacitación, etc., se arma el jurado.

Hemos querido integrar a diseñadores empresarios, que no sólo crean por crear, sino que crean con fin comercial. Hemos invitado a diseñadores industriales que tienen su propio negocio y que pueden juzgar un proyecto no solamente con una serie de consideraciones visuales y funcionales, sino también comerciales [...]

Pero hay menos de dónde escoger, comparado con el número de diseñadores gráficos en el pais. Todavía no hay la suficiente cantidad –no digo calidad, sino cantidad- de trabajos como para empezar a traer gentes del extranjero para juzgar el diseño; porque son pocas entradas.

Lo que hemos pedido nada más es formar como un subjurado para diseño industrial que funciona de esa manera. Y ha funcionado bien.

Yo creo que la gente también quiere participar con sus trabajos. Tenemos dos años apenas con la categoría abierta y en los mismos dos años las inscripciones han aumentado pero también se han repetido participaciones. Lo mismo en la categoría de industrial. Si gente ganó una mención, un premio o lo que sea el año pasado o antepasado, mandó sus trabajos automáticamente.

Yo creo que va a ser una cuestión importante seguir dándole ese énfasis, que no des menos, sino que el premio al Diseño Industrial Quórum es lo mismo que el Diseño Gráfico.

LG: ¿Cuál es la problemática principal del diseño en México? Está a nivel de difusión, de promoción...? ¿Cómo ve Quórum esto?


FM: Yo creo que tenemos mucha preocupación en varias cuestiones. Una de ellas es que el nivel de competencia es desleal; no hay una unificación de criterios en costos, en precios de venta. Por lo tanto seguimos padenciendo, tanto los despachos de Quórum como quienes no estan en Quórum, estar a manos del cliente. En el sentido de decir que no hay los suficientes argumentos establecidos como para poder afirmar mi trabajo vale esto, lo haga aquí, lo haga mañana o lo haga quien quiera. Ese establecimiento de criterios no se ha logrado y es lo que mas daño le está haciendo a la profesión.

Por otra parte, la preparación en universidades, cuando no tienes contacto con la realidad es verdaderamente problemática, preocupante. Seguimos recibiendo gente que sale de la universidad y viven una realidad que no es la cotidiana.

La otra es que, desafortunadamente, el mismo medio, las mismas herramientas que ahora tenemos a la mano te permiten –y yo no dudo que no sea posible- que de la noche a la mañana compres un scanner, una mac ¡y seas disenador! Y ahora la paquetería que te permite hacer cosas que antes no se podían hacer, te dé muchísimas más facilidades de herramienta. Pero te faltan muchas etapas, como tratar al cliente, la relación que debe haber entre tus productos y tus precios, etc. Hay muchos elementos que están sueltos todavía. Yo creo que esos elementos son los que dañan al diseño.

El egoísmo también al participar, hacia esa apertura que debería existir. Somos muy envidiosos, retraídos, y no porque implique debilidad, pero la actitud es: ¿Para que te voy a estar diciendo lo que voy a hacer? Es mi know-how... Eso es claro. Pero hay ciertos momentos en que si es o no, hay una apertura.

Vamos, yo siento que en asociaciones a nivel mundial donde se ha logrado eso, es porque todo el mundo se siente un profesional, se sabe un profesional, y no tiene ningún problema en decir: oye, yo puedo compartir contigo, podemos hacer estos comentarios porque sé que piensas igual que yo, o los vas a respetar o no los vas a infringir, o no me vas a copiar ni me vas a robar el cliente.

Siento que esas actitudes son las que más están haciendo daño.

LG: ¿Qué propondrías para romper con estos vicios?

FM: El problema es el medio. Yo creo que entre más instrumentos tengas, cuanta más información, cuando sientas más apertura de colaborar como de participar activamente, de leer lo que te llegue al escritorio, leer lo que ves en una revista o te llega en un e-mail, siento que eso va a ir cambiando un poquito la mentalidad.

Lo único que me preocupa es que mientras vivamos de esto, es como estar en una situación encontrada. Es decir: no me conviene cambiar, porque entonces para qué cambio, para qué me abro, para qué comunico lo que sé, si eso es lo que me está dando un valor en el mercado.

Pero creo que esfuerzos como el de Expodiseño, el de la Guía de Diseño Mexicano, el de 316, como el de la revista a!, están mezclando de alguna manera toda esta serie de conceptos y te los están tratando de forma más abierta, muchísimo menos comprometedora.

El grave problema es que siento que también está cambiando la estructura de nivel del profesional: en cuanto a edad, nos hacemos cada vez más grandes. Estámos hablando de despachos como los fundadores de Quórum – despachos establecidos por lo menos hace 15 años. Compara eso: el número de despachos que quedan después de 15 años, por otro lado, trata de hacer una encuesta para saber cuántos nuevos diseñadores hay que tengan una mac y que trabajen en un cuarto de 2 x 2...

Por ejemplo, contestando una vez una entrevista de la revista Adcebra que comparaba como Quórum podia manejar la información en relación a lo que hacen otras asociaciones tipo las agencias de publicidad, lo primero que me dijeron es ¿Cuánto factura un despacho de diseño? Respondí que eso era confidencial, eso no lo puedo decir. Vaya, ningún socio Quórum lo ha dicho en la historia del Consejo. Sin embargo, las agencias de publicidad supuestamente están hasta auditadas bajo ese sentido: es real lo que ganan, es real lo que gastan, es real lo que venden.

En el caso de Quórum, no se responden esas preguntas. Digamos que la cerrazón no permitió la apertura. Entonces, mientras no creas al 100% que estás tratando con profesionales en una empresa, en una asociación de profesionales, es muy difícil lograr un consenso. Pero estos intentos son muy buenos. Yo creo que vamos a ir limando la aspereza.

LG: Cuando yo inicié el proyecto de la Guía de Diseño, fue precisamente en base a esto: ¿Qué pasa con el manejo de la información en México? Es un fenómeno muy particular, desgastante, muy viejo, aburrido...

FM: Y muy viciado...

LG: Completamente. Entonces cuando sales al exterior y te preguntas ¿Cómo le hacen? Pues compartiendo, comentando, mostrando e intercambiando ideas. Porque nadie tiene que empezar de cero a construir lo suyo, sino que partes de lo que ya hay y además colaboras, contribuyes y luego viene otro que tambien aporta. Yo creo que ese tipo de visión no ...

FM: No se ha dado aquí. La colaboración todavía no existe. La colaboración en México es: ¿Y tú, que me vas a dar a cambio? ¡Nada!

Por eso te digo, la primera pregunta de los beneficios [como miembro Quórum] es siempre esa. Y la respuesta: te vamos a pedir tu cuota, te vamos a pedir mucho trabajo, y tú vas a recibir de Quórum lo que tú quieres que sea.

Por lo pronto lo que estamos ofreciendo es que pertenezcas a la asociación de diseño más activa que hay en México y que tiene más reconocimiento.

Cuando reescribimos la misión y la visión, ese es el punto fundamental de Quórum: pertenecer a la asociación con más prestigio, más activa, con mayor reconocimiento en México.

LG: ¿Qué señalarías como fortalezas del diseño en México?

FM: Considero que la primera es que somos total y absolutamente hechos a la medida. Creo que a diferencia de lo que se hace en otras partes del mundo, en el diseño mexicano verdaderamente hay una integración importantísima entre el cliente y el diseñador. Es un diseño a la medida, no es un diseño mecanizado y estandarizado como el que puede ser el de otras gentes y otros lados en el mundo. Eso es una fortaleza.

Una debilidad: sigue siendo un diseño muy barato, en términos generales. Tienes la idea precisa cuando nos enfrentamos o conocemos a un competidor o a un amigo o a un mismo invitado de Quórum... de repente te das cuenta de que están cobrando 4 veces lo que tú, y en dólares... Eso es una debilildad.

Otra fortaleza es que somos totalmente creativos y ahora la tendencia es ya no parecernos a los demás, sino tratar de ser realmente lo que somos nosotros. Y eso ha aparecido en el diseño industrial: aprovechar los materiales, los colores, pero de nosotros. No hacer cromado sólo porque todo el mundo está haciendo cromado.

Y en el diseño grafico yo creo que también tiene mucho que ver el que coloques tu diseño en una empresa o para una empresa y la puedas llevar a nivel mundial. Que esta empresa se pueda presentar en cualquier parte del mundo ya con un diseño digno, muy bien hecho, muy bien pensado. Creo que la mayor fotaleza es eso: sigue siendo un diseño hecho en México, a la medida.

Esa es mi percepción más grande. Porque ¡cómo trabajamos! Y realmente no nos separamos de los clientes ni de los proyectos. Quizás por lo que comentábamos anteriormente sobre la manera de ser; la actitud hacia el cliente es: no quiero que te vayas con nadie más, quiero que estés muy bien atendido.

Entonces te das cuenta que al final del día, si alcanza tu cálculo de horas, te preguntas ¿cómo le he trabajado? ¿estará o no estará cobrado, balanceado? Quién sabe, pero sí hay mucha dedicación. Lo que hemos dado ha sido más de lo que nos han solicitado.

Tú platicas esto con un despacho americano o europeo y simplemente no ocurre. Te contestan: "No, esto es por horas y yo ya me voy.
"

Creo que esa es la gran fortaleza del diseño mexicano: somos entregados hasta el final. Casi todos.