COMO SER UN ESTUDIANTE EN EL EXTRANJERO - Parte I
Y no morir en el intento
Udayana Lugo

Si ya han leído muchos artículos por el estilo, sigan adelante bajo riesgo de repetición. No soy una experta en la cuestión, pero puedo darles algunas cuantas recomendaciones si es que quieren extender las alas en busca de nuevos horizontes. Para empezar yo estudié en Italia, por lo que la mayoría de las sugerencias estarán fuertemente inclinadas hacia la manera de surfear la burocracia de ese país, pero creo que de cualquier manera hay tips que se pueden aplicar a cualquier país del mundo.

Para empezar deberían preguntarse estas cosas:

1. ¿Qué es lo que me interesa estudiar? Esto se los va a preguntar mucha gente, tal vez con la variante: “¿A qué me voy a dedicar después de haber terminado mis estudios?”.

2. ¿Hay algún lugar en México en el que pueda estudiar eso? Vale la pena informarse sobre este punto, es posible que encuentren en México el mismo programa y les costará muchísimo menos.

3. ¿Por qué quiero estudiar en el extranjero? Esto también se los va a preguntar mucha gente, es necesario que lo tengan bien claro. Por supuesto estamos esperando que vuelvan a México y compartan con nosotros sus conocimientos (ese es el punto de ir a otro país, aprender cosas que no se saben aquí para enseñárnoslas).

4. ¿De cuánto dinero dispongo? Este punto es sumamente importante (aunque no nos guste admitirlo), porque de eso dependen muuuuuuchas cosas. Para empezar tienen que considerar que deberán pagar la colegiatura (cuando aplique), el viaje hasta su destino y la manutención (alimentación, vivienda, transporte, etc.), seguro médico, ropa para climas más hostiles, etc. Analicen todas las opciones: ahorros personales, manutención por parte de la familia, becas, créditos, etc.; sopesen las ventajas y desventajas de cada una.

5. ¿A qué país quiero irme? Esto también es muy importante, no olviden que en México el clima es privilegiado y se de más de un estudiante que volvió de Rusia a los dos meses de haberse ido porque no le gustó el invierno. Deben pensar también en el idioma, las costumbres y el tipo de alimentación de su deseado destino, porque a menos que vayan a otro país subtropical o tropical pueden olvidarse del mango, del mamey y de la papaya por un rato. Si definitivamente no creen que puedan vivir sin la tortilla, sin el cilantro ni el epazote y mucho menos sin su mamá, mejor olvídense del asunto.:

6. ¿En que universidad quiero estudiar? Hay universidades con un criterio de selección extremadamente riguroso (como el Royal Collage of Art del Reino Unido), si su meta es ingresar a una de ellas, deberán prepararse con años de anticipación para poder presentar un portafolio de trabajos verdaderamente impactante, es decir: tomen cada proyecto escolar como si su vida dependiera de ello, disciplínense en llevar un diario/bitácora/book de diseño (o como quieran llamarle) para registrar sus ideas y practicar el dibujo, no crean que porque ahora tenemos la maravillosa ayuda de las computadoras podemos prescindir del lápiz y del papel. Manténganse al día, teniendo Internet no hay excusa para no saber lo que está sucediendo en el mundo. Pregunten su opinión a otras personas: compañeros de clase/trabajo, maestros, amigos… y muy importante, tengan una actitud autocrítica (no criticona). Les ayuda mucho más un comentario desfavorable pero sincero a una alabanza hipócrita, esto les permitirá crecer, quien no se equivoca nunca no aprende nada.

Una vez respondidas estas primeras preguntas pueden lanzarse a una investigación más profunda en cada tema. Lo ideal es que busquen información de fuentes serias y eviten el pasa palabra como: …"el primo de mi vecino se fue a X y bla bla bla…", no porque el primo del vecino no sepa lo que dice, sino porque es mejor obtener los datos de una fuente directa que de terceros (se vuelve un teléfono descompuesto y luego resulta que “el italiano es facilísimo, idéntico al español, ¿Para qué tomas lecciones si basta con agregarle un ‘ini’ a todas las palabras al final?” o “…la temperatura media en Rusia todo el año es de -40ºC” o “no te preocupes por el frío en Escocia, con tu chamarrita de mezclilla pasas el invierno, total, ¿Qué tan distinto a México puede ser?”). Existe una gran variedad de lugares en los que pueden obtener todos los datos que necesitan: las embajadas o consulados, almanaques, agencias de viajes, conocidos que hayan vivido en ese país (es preferible preguntar a alguien que haya vivido ahí a alguien que haya ido de paseo, la percepción es totalmente distinta y mucho más confiable).

Toda universidad/escuela de diseño que se respete tiene una página de Internet en la que se ofrece información acerca de la misma y de los cursos que en ella se imparten, esto incluye los calendarios escolares con detalles de fechas para solicitudes de admisión, entrega de portafolios de trabajo, exámenes de ingreso y todo lo pertinente a lo académico. También es posible que encuentren información de la ciudad (o ligas a sitios relacionados) y de vivienda, algunas cuentan con dormitorios para los estudiantes, otras podrán asesorarlos a encontrar un lugar para vivir.

Ahora bien, para encontrar una vivienda hay que tener paciencia. Según mi experiencia milanesa, es muy difícil conseguir algo decente, para empezar te llenas de anuncios clasificados y puedes pasar días llamando por teléfono, no se desalienten, hay ciudades en las que los departamentos ocupados se acaban más rápido que el pan caliente, Milán es una de ellas. Entre las dificultades que encontré estaban: que los dueños de apartamentos no quieren rentar a estudiantes y mucho menos si son extranjeros. Aunque hay gente racista en todo el mundo (y podemos culpar a los prejuicios de otros a nuestra dificultad para encontrar casa), tenemos que admitir que los latinoamericanos tenemos mala fama en ciertas cosas, como la puntualidad, la responsabilidad, la honestidad, etc., así que hay que comportarse maduramente y si nos dicen que no, no hacer escenas y seguir adelante, eso si, no podemos darnos el lujo de portarnos a la poca altura de las expectativas que todos los que no nos permitieron rentar su propiedad tenían de nosotros. Las rentas normalmente son muy altas, aunque claro, siempre hay algún afortunado que consiguió el departamento de 200m2, recién remodelado, amueblado, en el centro de la ciudad y que sólo le cuesta €400, para los que no tenemos hada madrina hay que conformarse con lo que haya (y en ocasiones la desesperación es tal que rentas el primer tugurio deshabitado en zona industrial, lejos de cualquier ruta de transporte público que encuentras vacante). Son muy comunes los departamentos de una sola estancia –o monolocale en Italia, studio en Francia-, es decir que T-O-D-O (excepto el baño) está en una misma habitación, casi siempre son pequeñísimos (lo normal es entre 25 m2 y 45 m2), si quieren vivir solos es una buena opción, aunque no son precisamente baratos. Una alternativa es rentar un departamento grande en una zona atractiva de la ciudad y compartir renta, casa y demás gastos con otros chavos, como todo, tiene sus ventajas y desventajas. Si les interesa saber un poco más, lean la segunda parte de este artículo.

¿Ya se informaron sobre su futura casa de estudios y país adoptivo? Bien, me imagino que tendrán a la mano el calendario escolar (todos los años es muy parecido), un cuadro de datos con los montos de la colegiatura, del seguro médico y del boleto de avión. Es aconsejable que busquen todas las escuelas que impartan el programa académico que les interesa, pregunten entre sus conocidos si hay alguien que lo haya estudiado y sus impresiones, tal vez les aconseje que estudien en un lugar distinto, con un programa más completo o con el mismo plan de estudios pero con un nivel de exigencia mayor. También deberían ponerse en contacto con alguien de la escuela (alguna persona que trabaje en servicios académicos), si le comunican su interés les mandará folletos con toda la información que necesiten: desde el perfil de ingreso para los estudiantes hasta el formato de los portafolios de trabajos que deben entregar, los currículos de los profesores que imparten cada curso, los horarios de la biblioteca y los talleres, el menú de la cafetería y tal vez hasta qué días va el peluquero a cortarles el pelo a los estudiantes por una módica cantidad (!)… Además es útil que los tengan presentes desde antes que manden su solicitud de admisión: mostrar interés siempre cae bien (claro que por más interesados que estén, si su portafolio de trabajos es casi una porquería...mejor irse olvidando del asunto).

¿Ya los admitieron en la escuela de sus sueños? Felicidades, ahora sólo les queda llegar a ella… Antes que nada, pregunten por los requisitos para el visado, cuánto cuesta y cuánto tiempo se tardan en dárselos. Aunque como turistas los mexicanos no necesitemos visa para muchos países, como estudiantes es indispensable. Para Italia, por ejemplo, deben tener -que yo recuerde- la carta de aceptación de la escuela, el boleto de avión de ida y vuelta, pasaporte vigente cuya fecha caducidad sea posterior al regreso (no recuerdo exactamente cuanto tiempo, pero es por lo menos un mes), comprobante de solvencia económica –en este caso, agárrense, si no tienen una beca (carta de la institución que la otorga) tienen que llevar a su papá o mamá para que firme delante del cónsul (o el cargo que tenga quien se encargue de estos asuntos) jurando que los mantendrá económicamente para que ustedes no tengan que trabajar y le quiten un puesto de mesero a algún italiano-, el nombre de la frontera por la que entran al país (si es por avión, es la ciudad o pueblo en donde está el aeropuerto), si es por tren o carretera, el pueblo fronterizo. Esto último puede ser un gran problema, ya que debido al tratado de Schengen ya no hay fronteras entre los países de la Comunidad Europea y posiblemente ustedes ni se enteren de cuando pasaron de un país a otro. Si se ganaron una beca de CONACYT u otra institución, tengan paciencia, les puede tocar en la ventanilla de los visados algún obtuso que insista en que tiene que venir alguien a firmar en el consulado para corroborar que los van a mantener; obviamente esto es imposible, pues de ningún modo el director de CONACYT va a ir con ustedes de la mano a que saquen su visa; si de plano se pone muy terco el empleado, pídanle hablar con su superior, que seguramente entenderá la situación. La cola para el trámite durará aproximadamente media hora, si les dan la visa será después de una semana de haber entregado todos sus papeles con la bendición de todo el santoral. No recuerdo cuanto cuesta sacar la visa, pero de cualquier forma llamen antes por teléfono para informarse con exactitud (¿ven a lo que me refiero sobre pedir información a terceros?).

Si todavía no saben en cuánto salen el seguro médico y el boleto de avión, no hay problema, busquen en las páginas de Internet de las compañías más grandes, por ahora no necesitan comprarlos, sólo darse una idea de lo que cuestan (no quiero hacer publicidad, por lo que evito mencionar nombres). Temo decirles que a las mujeres nos sale bastante más caro el seguro (contemplan la posibilidad de embarazo y parto). Si ya están listos para partir, ANTES de comprar un seguro médico internacional de $100,000.00 averigüen si en su país de destino pueden comprar uno (pregunten a su contacto en la escuela). En Italia existe uno para estudiantes extranjeros que se paga en el correo (en Europa se pagan miles de cosas en la oficina postal) y que cuesta alrededor de €35 y es igual para hombres y mujeres; en cualquier caso, si tienen una emergencia médica basta presentarse a urgencias con su permiso de estadía (ya llegaremos a este punto) y serán atendidos por una económica tarifa (que es inversamente proporcional a la gravedad del problema, es decir, si llegan con un raspón la desinfección y curitas les costarán alrededor de €35, en cambio si llegan en peligro de muerte no tendrán que pagar nada).

Del boleto de avión, si tienen menos de 26 años podrán gozar de una tarifa bastante atractiva; si viajan en temporada baja (cuando NO haya vacaciones generales: Navidad, Pascua, verano) también encontrarán precios más bajos; si apartan su boleto de avión con mucha anticipación, lo mismo. Si viajan haciendo muchas escalas y cambios de aviones la tarifa seguramente será menor (por ejemplo Londres vía Bangkok), pero no se los recomiendo porque seguramente llevarán MUCHO equipaje y cargarlo de un lado a otro es un lío, sin mencionar que se arriesgan a que una parte o todo se extravíe en el camino.

Les dieron la visa, sobrevivieron al viaje, ya están allá, ya nada puede salir mal, ¿... O si?
En muchos países existe algo llamado permiso de estadía (permesso di soggiorno en Italia, permis de séjours en Francia) y es algo que se debe tramitar en la semana de arribo, generalmente en el cuartel de policía, les sirve para abrir una cuenta bancaria, firmar un contrato de arrendamiento, ir al hospital en una emergencia médica, etc. Es un trámite en el que básicamente les pedirán, además de su visa, todos los papeles que les exigieron para ella, sobre todo que demuestren su solvencia económica. Tardan unos 3 (¡tres!) meses en darles el papelito y se supone que hay que entregarlo en la frontera a su salida definitiva del país. Sacar el permiso es la pare más engorrosa de todo (desde que se pide la beca hasta que se obtiene la visa), hay que llegar muuuuuuuuy temprano a la policía para hacer cola, tener todos los documentos en orden y mentalizarse a que los tipos de las ventanillas tienen muy mal genio y tratan mal a la gente, sin contar que son muy cuadradotes y que cualquier cosa fuera de lo ordinario los traba. Por ejemplo: un amigo que nació en Italia y es de nacionalidad suiza, tiene que renovar periódicamente su permiso, en el cual se requiere la fecha de entrada al país y la frontera que cruzó. Como mi amigo nació en Italia, ¡no cruzó ninguna frontera! Dato no computable, hubo que inventar algo –como que entró a Italia el mismo día de su nacimiento. Pero no se desalienten, esto es algo que mucha gente ha hecho y mucha más lo volverá a intentar… y a lograr.

Si les parece que todo lo anterior implica demasiados problemas, hay otra manera de ser un estudiante en el extranjero: no vayan a ningún lado pero cámbiense la nacionalidad ;)


Udayana Lugo estudió la licenciatura en diseño industrial en la Universidad Nacional Autónoma de México. En el año 2000 ganó una beca de CONACYT para estudiar una maestría en diseño industrial en la Scuola Politecnica di Design, en Milán, Italia. Ha colaborado con distintos despachos de arquitectura y diseño en Milán, Roma y la Ciudad de México. Actualmente es catedrática en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey campus Querétaro de las materias de Teoría del Diseño, Dibujo y Dibujo Industrial por computadora.

Contacto: udayana.lugo@gmail.com