LOS CUERPOS DOCILES
Hacia un tratado sobre la moda
Paula Croci y Alejandra Vitale
Compiladoras

Encontramos este libro en un trayecto por el Sur del continente. A pesar de solicitar reiteradamente autorización de los editores, quizás la delicada situación que vive Argentina no ha facilitado su respuesta. Sin embargo, reconociendo la gran calidad de Los Cuerpos Dóciles, nos atrevemos a publicar y compartir con uds. a partir de hoy, algunos de los ensayos reunidos bajo este título, otorgando todos los créditos correspondientes.

Laura C. Gómez, coord. GDM


LOS CUERPOS DOCILES
Prólogo

Esto no es un prólogo, El verdadero prólogo ya fue escrito, hace siete años, en la primera edición de Los cuerpos dóciles, cuando en la Argentina se atravesaba por un momento propicio para iniciar un debate sobre la moda, tema que contaba con numerosos trabajos desde múltiples enfoques, publicados por los principales centros de la producción de teorías. La Sociología, La Filosofía, La Antropología, el Psicoanálisis y la Historia, entre otras disciplinas, pensaron el problema de la moda privilegiando los postulados específicos de cada una, de ahí resultaba pertinente proponer una mirada que no solo contemplara la totalidad de las perspectivas analíticas sino que las pusiera en confrontación; porque consideramos que el diálogo interdisciplinario contribuye, paradójicamente, tanto a expandir como a precisar el sentido del objeto estudiado.

En efecto, la articulación de los fragmentos que conforman este libro busca provocar una polémica, no siempre explícita, entre los textos y los autores incluidos.

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Limitada al vestido o aplicada a todo producto social, la moda puede ser pensada como un conjunto de técnicas y saberes que operan sobre el cuerpo y lo transforman en cuerpo productivo. En la sociedad que Foucault llama disciplinaria 1 el mecanismo de la moda exige que el cuerpo sea útil, entre otras cosas, como cuerpo consumidor.

La lógica de la moda -considerada como producción de signos distintivos que en cuanto dejan de serlo deben ser cambiados en el reino de lo efímero- es requerida por una sociedad de consumo que reclama la creación de nuevas necesidades para seguir existiendo.

Dispositivo moderno de Domesticación del cuerpo, la moda lo captura en un entramado de redes en las que ese cuerpo se viste, se piensa, se desplaza en el espacio y se relaciona con los objetos. No sólo los vestidos y accesorio, lugares, libros, corrientes filosóficas, todos los géneros y todos los discursos caen bajo los designios de la moda. Ciclos, instancias de consagración, relaciones más o menos directas con la estructura económica plantean el problema de la existencia específica de la moda en cada discurso.

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En tanto fenómeno de la modernidad, la moda es indisociable de la constitución de lo que se denomina la " subjetividad burguesa" y su ámbito privado2. La sociedad moderna se construye a sí misma bajo la ideología de la igualdad y la libertad de los individuos, traducida en el terreno de la vestimenta en el abandono de las leyes suntuarias3, que habían limitado la posesión y el uso de ropas, pieles, joyas y, en algunos casos, el uso de determinados colores. De esta manera, la ilusión de movilidad social y del individuo autónomo posibilita la lógica de la moda y permite ver en ella los indicios de una interioridad que toma la forma de "personalidad", "identidad" o "estado de ánimo", lo que remite a otro problema: el del sujeto. Algunos autores defienden la moda en tanto medio para expresar un yo que elige, con libertad, con qué vestirse, qué leer o a qué lugares ir. En este sentido el caso de Gilles Lipovestky resulta paradigmático. No obstante, frente a tal " yocracia" se puede percibir en la moda un espacio de identificaciones y sujetamientos donde la mirada de los otros es determinante.

Por otra parte, ciertos análisis del fenómeno de la moda que suelen adoptar una visión totalizadora parecen manejar la concepción de un sujeto unificado y adherido a una moda homogénea, que a menudo es la del grupo o la clase a la que pertenece o desea pertenecer4. Pero, como los sujetos están atravesados por redes discursivas que lo fragmentan y como estos discursos, a su vez, transitan por modas diversas- no siempre coherentes entre sí-, parecería que estas modas también fragmentan al sujeto. El resultado es un sujeto dos, tres o muchas veces sujetado. Jirón de discursos, el sujeto no tendría más remedio que ser hablado por las modas.

Hoy, en la revisión imperiosa de los anteriores postulados, nos resulta más que evidente que no contemplamos las posiciones del pensamiento feminista, un eje también fundamental para la comprensión de un fenómeno tan inestable como es la moda. En esta nueva edición incorporamos un texto de Susan Faludi, en donde contradice el discurso conservador de la década del ´80 para el que la liberación femenina es la causa de la infelicidad de las mujeres, manifestada en el aumento de los índices de infertilidad, enfermedades provocadas por el estrés laboral, etc. En verdad, se trataría de una reacción ante los avances en la lucha, aún no concluida, por la igualdad de los derechos de las mujeres respecto de los varones. En este contexto de reacción, la moda tiende a intensificar el sentimiento de inseguridad que las mujeres experimentan sobre su cuerpo, lo que las llevaría a someterlo a dolorosas intervenciones quirúrgicas que persiguen fines estéticos. Lipovetsky en la tercera mujer intenta refutar tales discursos del feminismo, con tanta vehemencia como lo hiciera en anteriores trabajos con la posición sobre la moda de la Sociología de izquierda, cuando se sostiene que la cirugía estética representa el ideal del iluminismo de corregir la obra de la naturaleza, la posibilidad de reemplazar el cuerpo recibido por un cuerpo elegido. Aunque se puede encontrar una base de verdad en esta afirmación, es importante señalar que Lipovetsky no logra avanzar en una crítica a la modernidad como lo hicieran Adorno y Horkheimer en el marco de la escuela de Frankfurt. Este cuestionamiento llevaría a recordar que los sueños de la razón pueden, también, producir monstruos.

Sumamos al enfoque desde el feminismo un texto de Judith Butler, donde desarrolla un análisis original sobre la constitución sociodiscursiva del género como un estilo corporal, un acto intencional y performativo en tanto construcción teatral. Como otras escenas del ritual social, la actuación del género requiere la repetición de actos: gestos, prácticas, vestimentas, etcétera.

Desde el otro extremo de la dimensión estética, una figura controvertida como Orlan5, cruza lo performativo y lo monstruoso que amenaza al cuerpo sometido a la cirugía del “embellecimiento”. En una actitud deliberadamente vanguardista, opera sobre su cuerpo cirugías cosméticas que cuestionan tanto los cánones de la belleza (no pretende mejorar su aspecto) como las convenciones que regulan dicha práctica: durante la intervención lee textos en voz alta; ella y los médicos son vestidos por famosos diseñadores de moda (Paco Rabanne, Issey Miyake y Frank Sorbier, entre otros); además transmite vía satélite las imágenes de la operación en tiempo real a distintos puntos del planeta.

El acto original y político de Orlan consiste en atacar desde adentro la cirugía estética como punto límite del mecanismo de la moda que se inscribe en el cuerpo, para deconstruir este mecanismo. La imitación que supone la lógica de cualquier moda queda desplazada por un gesto que resulta inimitable.

Por otra parte, el “Arte carnal” que despliega Orlan mantiene una posición ambivalente ante la moda escrita en el cuerpo porque rescata la cirugía estética como un medio de lucha contra “ la naturaleza, la idea de Dios y lo programado”, pero no acepta los estándares de belleza que ésta impone. Por esta razón la artista proclama que su arte es feminista.

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Expresión o sujetamiento, unificación o fragmentación, fenómeno común a toda sociedad o fechado en la modernidad, creación de necesidades o placer del valor de uso, arte o diseño, liberación de las mujeres o reacción conservadora son los recorridos que nos resultaron más productivos para propiciar una polémica sobre la moda, comúnmente reducida a un comportamiento banal y frívolo.

© la marca editora


Paula Croci es Licenciada en Letras, escritora y docente. Trabaja en las cátedras de Semiología y Literatura del Siglo XX de la UBA. Ha publicado, en colaboración con Mariano Mayer, Biografía de la piel, un estudio cultural sobre los tatuajes.

Alejandra Vitale es Licenciada en Letras, investigadora y docente de la UBA. Trabaja actualmente en las cátedras Semiología, C.B.C., y Lingüística Interdisciplinaria, FFyL. Ha publicado numerosos artículos sobre temas vinculados con el área de su especialidad, el Análisis del discurso.

  1. Michel Foucault caracteriza a la sociedad moderna como sociedad disciplinaria por la existencia de una serie de instituciones –la cárcel, la escuela, la fábrica, el hospital, etc.- que vigilan, controlan forman, corrigen a los individuos, apropiándose de su tiempo y de su cuerpo. Regresar a parrafo
  2. Walter Benjamin alude al ámbito “interior” como característico de la burguesía, Jürgen Habermas –entre otros- estudia la constitución de la subjetividad burtguesa y la separación entr e un espacio publico y uno privado en la modernidad. Richard Sennet, refiriéndose al código erótico victoriano, señala la importancia de la idea de una personalidad que revela mediante indicios diversos, como los vestidos. Regresar a parrafo
  3. Esto sucede por primera vez después de la Revolución Francesa, durante la Asamblea Nacional. Regresar a parrafo
  4. Esta postura, pertinente para explicar la moda oficial como medio de integración social, no permitiría observar que un sujeto no sólo está determinado por ella sino por una multiplicidad de modas, que no necesariamente responden a un origen común. Regresar a parrafo
  5. Artista plástica nacida en 1947, en Saint Etienne, Francia. Desde los años setenta se impuso con intervenciones públicas cada vez más violentas, hasta convertirse en la primera artista que utiliza la cirugía y la cirugía estética desviándolas de su uso habitual. Con “La reencarnación de Santa Orlan” o “Imágenes, Nuevas Imágenes” inicia una serie de operaciones performance. Regresar a parrafo

LOS CUERPOS DOCILES

ÍNDICE

Prólogo
Paula Croci y Alejandra Vitale

Capítulo 1. Moda, modernidad, consumo
1.1. La moda: ¿Fenómeno moderno?
1.2. Consumo y clase

Capítulo 2. Moda y consumos culturales
2.1. Cultura de masas y mimetismo
Max Horkheimer
2.2. Un caso: moda y cine
2.3. Modas culturales
Umberto Eco
2.4. Performances Intelectuales Argentinas
María Moreno
2.5. Acerca de la moda hay algo que decir
Oscar Traversa

Capítulo 3. Moda y poder
3.1. El campo de la moda
3.2. La mujer y el cuerpo
3.3. El cuerpo político
3.4. La antimoda

Capítulo 4. Semiología de la moda
4.1. Los códigos indumentarios

Bibliografía